Ejemplos de Recursos Cohesivos


Recursos cohesivos


¿Qué es la cohesión?


La cohesión se refiere a los recursos y procedimientos que permiten la correcta relación, conexión y organización entre las oraciones para la construcción de un texto. Es decir, que tanto las palabras como las oraciones deben estar unidas con estructuras pertinentes al tema que se esté desarrollando para lograr coherencia y sentido.
Así, cuando un texto no posee una correcta relación entre las oraciones o enunciados o no son adecuados, se habla de un texto sin cohesión.
¿Qué es la coherencia? 
La coherencia se refiere a la relación que se establece entre las distintas partes de un texto. Se busca que el texto tenga una estructura, que esté bien organizado, que tenga sentido lógico y no presente contradicciones.
Por el contrario, un texto se considera incoherente cuando la estructura no es clara, no está bien organizada, presenta contradicciones y repeticiones innecesarias, y no tiene sentido lógico.
Para lograr cohesión en un texto, y por ende coherencia, es necesario utilizar distintos recursos o procedimientos. A continuación se desarrollarán los más importantes:

Conectores
Los conectores textuales se definen como nexos o elementos relacionantes entre enunciados u oraciones. Dependiendo de la correspondencia que se quiera establecer, se utiliza uno u otro conector. No tienen género ni número, por lo tanto son invariable. 

Correferencias          
Recurso utilizado para ir reemplazando las palabras por referentes o sinónimos (personajes, sucesos, lugares, ideas o procesos) a lo largo del texto, para evitar la redundancia y permitir la secuencia de significado. Esto ayuda a que al hablar de un tema no se repitan las mismas palabras sino que se utilicen expresiones distintas al tema original.

Pronominalización
Se refiere a la utilización de pronombres, personales, relativos y/o demostrativos, en el transcurso del texto para evitar la reiteración de las palabras. Para ello se utilizan los pronombres demostrativos, personales y posesivos.

Para ejemplificar la correferencia y la pronominalización, se considerará el siguiente texto:
"Jueves 23
Estoy verdaderamente desolada. Todo puedo soportar, pero, ¡ver llorar a mi hermana, eso sí que no! Y por primera vez en mi vida la he visto sollozar. Ha sido algo terrible para mí el sentirme incapaz de consolar a Perfecta.
Hoy día, después de almuerzo, llegó una carta para ella. Se fue a leerla a su pieza; pasó mucho rato y ella no me llamó".
Nuestras sombras, María Teresa Budge

La emisora de la carta, al hablar de su hemana, primero la nombra como tal: "…pero ¡ver llorar a mi hermana, eso sí que no!" Posteriormente, dice su nombre: "…de consolar a Perfecta" y, finalmente, la identifica con el pronombre personal "ella": "… y ella no me llamó". También utiliza el artículo definido femenino para identificarla cuando dice: "… la he visto sollozar".